El mismo dia que saliamos de Croacia por el norte, nos adentrabamos en Italia y 50 kms despues, Slovenia. O mejor escrito: s-LOVE-nia. No es coña, asi lo escriben ellos en los folletos turisticos y que coño! tienen razón.
Desde el año pasado que recaimos aqui por una averia en la galgoneta, nos quedamos totalmente enamorados con el pais, la gente, la naturaleza, Lubijana, Mozirje ob Savinji, Bled…puff todo!. Y como no podia ser de otra manera, hastiados de los turistas, nos fuimos a nuestro remanso de paz en el Camping Menina.
Al llegar a Slovenia, lo primero la Viñeta, 10 € y son 5 dias creo, 15 € 1 mes. Eso ya depende de cada uno, pero si vais para el norte, Hungria por ejemplo, y quereis bajar, pillaros la de 1 mes, os sale a cuenta. Aunque comprobar estos precios, los digo de cabeza y no estoy seguro, pero recuerdo que valia más la pena la del mes entero.
Como ese mismo dia habiamos salido de Pula, Croacia, estabamos literalmente reventados. Asi que buscamos un lugar para poder dormir, además de porque queriamos ahorrar un poco de dinero, el camping del dia anterior nos habia dejado seco el presupuesto diario y además, cuando le pillas el gusto a dormir en la calle, al final gusta. Estás como en medio de todas las cosas, desprotegido y a la vez en casa, es una sensación extraña. A mi me gusta.
La ciudad elegida fue Tabor, en medio de la carretera pero ligeramente alejada ya dado que el parking del Lidl tenia una vaya a las 2.5m para evitar que durmieran autocaravanas (que listos los cabrones) nos fuimos a un parking en el centro de la ciudad. Buenoo, vale. Ayudo que habia en ese parking dos autocaravanas con matriculas no slovenas aparcadas (muy importante, es un indicio de que la AC no es de un fulado que la tiene ahi muerta de risa). Y se ve que hicimos efecto llamada, porque durante las dos siguientes horas, aparecieron 3 más que se quedarón a dormir con nosotros.
La noche fué algo movidita, habia una bakalas en fiat punto tuneados hasta el infinito que se dedicaban por la carretera que rodeaba el parking a hacer carreras, bueno todas las carreras que se pueden echar un coche de 50 cv contra otro de 60, vamos, poca cosa. A mi me divertia escucharlo ahí macarreando, haciendose los macarras en un pueblo de en medio de Slovenia. A Ali, no le hacia tanta gracia, asi que tuve que irme a dormir abajo para “vigilar el fuerte” por si pasaba algo. Por si lo dudabais, no paso absolutamente nada, normal.
Por la mañana, cargamos en el GPS el POI del Camping Menina, me sente en el copiloto y me deje llevar, que condujera la señora, que si no se oxida y además, le esta pillando el gusto a conducirla, asi que no se hable más. Despues de un par de paisajes hermosos, señores en bici, señoras recogiendo cosecha y tiempo, llegamos al camping menina. Yuju!
Como era de esperar, el dueño Yuri se acordaba de nosotros (como para no, me tuvo que hacer de traductor Sloveno – Alemán para que me arreglaran la Galgoneta) y nos recibio con su humor caracteristico y su amplia sonrisa, además nos presento a su hijo de poquitos meses, una pasada. Este año volveremos, asi se hacen clientes.
El camping menina es un paraiso, asi de claro. Poca gente, casi todos Holandeses y Alemanes, rodeado por el rio Savinji en el que te puedes bañar, con restaurante que preparan una trucha pescada que te mueres y millones de actividades: descenso, salto en paracaidas, escalada, rappel, mountainbike, etc etc etc. Y por la noche, cada uno compra leña, alquila una barbacoa y se pone ha hacer fuego o como nosotros, a cenar todas las noches barbacoa. ¿Que mas se puede pedir?
5 dias, tardamos en irnos 5 dias, o erán 6? o 7? ya ni lo recuerdo, pero cada dia deciamos: “venga, uno más”. Y es que este años habian puesto un centro de entrenamiento canino al lado con una zona vallada y otra gigante para agility. Y eso significa carreras de galgos
. Así de duro se nos hizo irnos, que todos los dias nos levantabamos, bañito en el rio, carrera de galgos, bañito en el rio, barbacoa, pelicula (he dicho que tiene Wifi gratuito?) y a dormir. V-A-C-A-C-I-O-N-E-S.
Nos dio pena irnos, pero teniamos teniamos aún ganas de seguir viajando, asi que rollo aventurero, decidimos cruzar a Austria por un paso de montaña con una pendiente del 27% !! pero lo mejor de todo es que habia ciclistas haciendoselo, y no era 27% un ratito, no. Casi 6 o 7 kms de subida sin descanso con esa pendiente. Al llegar arriba, habia varios ciclistas con unas caras y unos cuerpos que daba pena verlos. Esos si que era Iron-man, madre mia.
Pero claro, todo lo que sube, baja. Y eso es así. A la bajada la galgoneta en primera y tope de revoluciones, no podia más. Tuvimos que parar porque el temible efecto fading hizo aparición y olia a quemado. Las pastillas estaban que echaban humo!!! literalmente.
Nada, 40 litros de agua y a echarler agua a los discos poco a poco. Tuvimos que parar casi 40 minutos para dejar que se enfriaran, pero oye, el paseo merecio la pena y la aventura más.
Ya estabamos en Austria, pero todavia queriamos más, maaaaá, maaaaaaaaaaaaaas!
-”Bueno y ahora que?”
-”Holanda?”
-”Joer, son casi 1300 kms en dos dias?”
-”Tu tienes algo que hacer, por que yo no”
-”Holandaaaaaaaaaaaaa!”
-”Holandaaaaaaaaaaaaaaa!”
Y pusimos rumbo a Holanda, que se le va ha hacer…


Ayyy! que bonito……que lugares…..y que bien los describes.! Besos. Sigue…..sigue?